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Las personas llegan a tu vida por una razón, por una estación o por toda una vida. Cuando alguien llega a tu vida por una razón, es generalmente para crear una cuña en tu vida, para hacerte tomar un rumbo enteramente nuevo; un rumbo que de otra forma no hubieras emprendido. Este tipo de vínculo un buen día y sin ninguna causa real o de una forma inconveniente, llega a su fin.  

A veces esa persona muere. O simplemente se aleja sin escuchar. A veces actúa de una forma que te obliga a hacerle frente. Nos cuesta entender que su trabajo en nuestras vidas está hecho. Otras personas llegan a tu vida por una estación, porque llegó el momento de compartir, de crecer y aprender. Te traen paz, te hacen reír, te enseñan algo que jamás se te hubiera ocurrido hacer, y generalmente te traen enormes cantidades de alegría. Y dura sólo una estación. Otras relaciones duran toda la vida, y te enseñan lecciones de vida. Son vínculos que te ayudan a construir una sólida base emocional. Pero en cualquiera de los casos, tu trabajo es aceptar la lección que trae cada una de ellas, amar a pesar de todo y aplicar lo aprendido a otros los vínculos y áreas de tu vida.

Anónimo. Copiado de la pared de una habitación en Praga.

De las rupturas que me han tocado vivir, hubo una especialmente triste para mí. Había sonado la hora de la despedida, y yo golpeaba a su puerta. Fue accidental que mi atención se posara sobre las sandalias que usaba todos los días. Pero en ese instante, observando las sandalias descuidadamente olvidadas en la entrada, se abrió la puerta del recuerdo y reviví mis más sinceros sentimientos hacia él y hacia nuestra amistad, de la misma forma en la que una canción olvidada trae consigo sentimientos que se creían perdidos.

Inesperadamente imbuida del más sincero amor, dejé de lado el dolor y me prometí a mí misma no albergar jamás críticas ni sentimientos hostiles hacía quien había sido mi amigo.

Me despedí de él con la gratitud en los labios. Por todo ese amor, por los buenos momentos, y por las risas.

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2 Comments

  • Ana
    enero 29, 2016 Reply

    Maravilloso Marian, disfruto tanto de leerte y cada vez expresas algo mas…desde India senti caminar por sus calles y hasta sentir la voz de su gente. Leer me permite acompañarte en este viaje de la vida. Gracias amiga!!!

    • Mariana
      octubre 4, 2016 Reply

      Gracias Anita, qué lindo saber todo esto de vos.

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